Resumo
Este artículo examina la persistencia de la patologización residual como modo de lectura institucional que sobrevive a la despatologización formal de las disidencias sexogenéricas.
La hipótesis sostiene que la salida de categorías médico-psiquiátricas explícitamente patologizantes y la incorporación de lenguajes de igualdad no elimina, por sí sola, la mirada patologizante: la desplaza hacia procedimientos, protocolos, criterios de acceso y expectativas familistas que continúan organizando, en silencio, los modos legítimos de existir.
Para desarrollar esta hipótesis, utilizo la carta a Ravel —ficción de retazos institucionales elaborada para este artículo— como dispositivo heurístico que permite circundar y hendir cuatro escenas institucionales, especialmente desde Brasil: la familia, la medicina, la burocracia estatal y el mercado del cuidado.
Sobre el fondo de la alianza contemporánea entre neoconservadurismo y neoliberalismo, el artículo propone que la patologización residual no es un resto pasivo de un régimen anterior, sino una infraestructura activa sobre la cual pueden, eventualmente, instalarse formas más explícitas de restauración.
Al final, se indica —como hallazgo emergente, no como hipótesis inicial— la posibilidad de pensar también una patologización restauradora contemporánea, cuya investigación específica excede este trabajo.
Palavras-chave
patologización residual, despatologización, familismo, justicia del cuidado, disidencias sexogenéricas

